07 / 11
Informalismo y Action Painting
La rebelión del gesto y la materia
Contexto histórico
Con la segunda mitad del siglo XX se inicia lo que puede llamarse una nueva "racionalidad plástica". El Cubismo, con su eliminación del punto de vista único, y el Futurismo, con su culto a la velocidad y la violencia, alimentan las corrientes de abstracción geométrica de posguerra; el Fauvismo, el Expresionismo y sobre todo el automatismo psíquico surrealista alimentan, por su parte, la abstracción lírica y el Informalismo. El aspecto corrosivo y nihilista del Dadaísmo también deja su huella directa en esta corriente. El Informalismo surge todavía con la guerra reciente, en un clima de desconfianza que se ha relacionado con la filosofía existencialista: la angustia de vivir, ante la cual la única salida posible es la creación artística.
Características principales
Prevalece la exaltación del gesto de pintar como acción pura; la obra queda abierta y el espectador puede contribuir a su interpretación. La devaluación de los medios expresivos convencionales (forma y color con valor descriptivo) desplaza la investigación hacia la materia, el signo y la mancha. Dentro de esta corriente, el Action Painting —"pintura de acción"— es la vertiente gestual adoptada por buena parte del expresionismo abstracto estadounidense: se salpica pintura sobre el lienzo de manera espontánea y enérgica, convirtiéndolo en un "espacio de acción" y no en la reproducción de la realidad. El crítico Harold Rosenberg lo resumió así en 1952: para estos pintores, el lienzo dejó de ser un espacio donde representar un objeto para convertirse en "un campo de juego en el que actuar"; lo que había que plasmar no era una imagen, sino un suceso.
Técnica y lenguaje visual
Jackson Pollock (1912-1956) es la gran figura del dripping: renuncia al caballete, extiende el lienzo en el suelo y deja gotear o lanza la pintura sobre él, como en La loba (1943) o Ocean Greyness (1953). Mark Rothko (1903-1970) trabaja con grandes rectángulos de color plano y bordes difusos para sugerir emoción (Número 10, 1950). En Europa, Jean Dubuffet aporta la textura y el empaste matérico, con arena, yeso o materiales de desecho; el propio boceto pierde sentido, porque sugeriría una imagen predeterminada que contradice la naturaleza espontánea del proceso creativo.
En la cadena de las vanguardias
Si en el Informalismo el proceso ya prima sobre el objeto acabado, en la década de 1950-60 ese desplazamiento se lleva hasta sus últimas consecuencias: el arte deja de necesitar siquiera un objeto final. Nace el Arte Procesual y, con él, los happenings.
Infografía del tema
Figuras y obras clave
Jackson Pollock, Mark Rothko, Willem de Kooning, Jean Dubuffet.