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Futurismo
La estética de la velocidad y la modernidad
Contexto histórico
Tras la Revolución Industrial y la revolución científica, la sensibilidad humana se transforma en profundidad. El Futurismo es el primer movimiento de vanguardia que plantea de forma deliberada una actitud favorable a la modernidad: alaba la belleza de las máquinas y el ruido de la ciudad, y rechaza la tradición en favor del progreso (los futuristas llegaron a animar a quemar bibliotecas e inundar museos). El manifiesto fundacional lo publica Filippo Tommaso Marinetti en Le Figaro en 1909, glorificando el mundo moderno: velocidad, coches, aviones y también la guerra. El automóvil se convierte en símbolo de velocidad y dinamismo ("un automóvil rugiente es más bello que la Victoria de Samotracia").
Características principales
El Futurismo no se limita a la pintura: abarca literatura, música, fotografía y cine. En pintura, los temas preferidos son la ciudad, las máquinas y la figura humana en movimiento; para expresarlo se repite la misma imagen a modo de secuencia fílmica (principio de la simultaneidad), con pinceladas cortas de raíz neoimpresionista. También desarrolla una faceta tipográfica y publicitaria muy influyente: el manifiesto se convierte en arma de propaganda, se usan "palabras en libertad" (Marinetti pide destruir la sintaxis, abolir el adjetivo y el adverbio, confundir el objeto con la imagen), y autores como Ardengo Soffici o Fortunato Depero llevan la estética futurista al diseño gráfico y la publicidad comercial (Depero trabajó para Campari o San Pellegrino), llegando a vincularse políticamente con el fascismo italiano.
Técnica y lenguaje visual
Umberto Boccioni (1882-1916) es la gran figura de la pintura y escultura futurista: Dinamismo de un futbolista (1913), Estados de ánimo I (1911) o Única forma de continuidad en el espacio. Giacomo Balla (1871-1958) trabaja el estudio de la luz y el movimiento en obras como Lámpara, estudio de luz (1909). El Futurismo influirá directamente en las primeras tendencias geométricas de la abstracción de la segunda mitad del siglo XX, por su tratamiento de la velocidad, la violencia y la fragmentación del movimiento.
En la cadena de las vanguardias
El culto futurista a la máquina y a la guerra se verá bruscamente contradicho por el estallido de la Primera Guerra Mundial. De esa misma contienda nace, por reacción, el movimiento contrario: el Dadaísmo, que en lugar de exaltar la modernidad la usa para hacer befa de todos los valores que condujeron al conflicto.
Infografía del tema
Figuras y obras clave
Filippo Tommaso Marinetti (manifiesto, 1909), Umberto Boccioni, Giacomo Balla, Fortunato Depero (diseño gráfico y publicitario futurista).